He estado leyendo las críticas en
distintos periódicos del concierto de ayer en Madrid de Bon Jovi y esta vez he visto que prácticamente todos coinciden en
una cosa; fue una demostración de lo americanos que son y de lo que les gusta
serlo.
Antes de continuar me gustaría
comentar dos cosas.
La primera es que efectivamente
son americanos, lo que sin duda les habrá influido mucho en su espectáculo, por
lo que me parece lógico que “sean muy
americanos” como algunos escriben. Imaginemos que un japonés que acaba de
ver un espectáculo flamenco de una compañía española, muy populares en Japón
por cierto, comentase “no sé, con esos
trajes de gitana y las peinetas, son como demasiado españoles ¿no?” Bien, ¿qué
pensaríamos nosotros entonces?
Lo segundo es que el que se
espere que Bon Jovi sea como Rage Against The Machine está muy
equivocado. Aunque tengo que decir que, habiendo visto a los dos, los de New
Jersey son infinitamente más profesionales.
A pesar de lo que pueda parecer,
Bon Jovi no me gusta especialmente, aunque disfruté bastante el concierto de
ayer. Seguro que para muchos críticos no se alcanzó el nirvana musical que,
sospechosamente, tan solo se puede alcanzar con Muse, pero a pesar de esto, no creo que defraudase a nadie,
especialmente a sus fans. El concierto fue largo e intenso y creo que todo el
mundo se fue a casa contento porque seguro que tocaron la que había venido oír.
Por cierto, he llegado a leer que
el escenario, una reproducción gigante de un Buick Electra del 59, era un símbolo del poderío y hegemonía
americana. En fin, a mí personalmente me pareció muy bonito, que dio bastante juego
y que gracias a ese despliegue de pantallas gigantes pudimos ver el concierto
estupendamente. Aquí os dejo un video a ver qué os parece a vosotros.
Pero me he decidido a escribir este post por otra razón. Ya os he comentado que en casi todos los medios se ha hecho hincapié en su americanismo, escenificado entre otras cosas, por la cazadora que Bon Jovi llevó puesta en la primera parte del concierto y el tatuaje con el símbolo de Superman que lleva tatuado en el brazo.
Ahora bien, ¿y si aparte de todo
lo comentado, resulta que Bon Jovi usa toda esta iconografía porque en realidad
es un geek o un friki?
Esto se me ocurrió ayer, porque
aunque sí que es cierto que la cazadora tenía las barras y estrellas, a mi no
se me ocurrió que fuera un símbolo imperialista, si no que era clavadita a la
guerrera que usa el Capitán América, el personaje de cómic.
Respecto al tatuaje hay poco
margen a la interpretación, porque se trata directamente de uno de los símbolos
por excelencia del mundo del cómic.
Alguien podría pensar que
precisamente el Capitán América y Superman son dos iconos de la cultura
americana y que reafirman lo que dicen los periódicos, y podría tener razón, pero
entonces ¿por qué elegir justamente estos dos, tan cercanos al mundo friki y no
otros de los miles de iconos que la cultura americana tiene?
Si Bon Jovi fuera un friki,
supondría un cambio enorme en la mentalidad colectiva y se cargaría el estereotipo
que actualmente se tiene del mundo friki. Los frikis o geeks podrían ser personas
atractivas, con mucho éxito capaces de encandilar a miles de personas en un
estadio independientemente de si les gusta disfrazarse de Luke Skywalker o
comentar la última de los x-men.
Se pondría de moda tener una
pareja friki y muchos saldrían del armario, ¡si a mí me gusta Star Trek!,
¡quiero ir de vacaciones a Invernalia! ¡Viva
Légolas! Por eso me pregunto, ¿no sería bonito que Jon Bon Jovi fuera un friki?
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